1. Hazla más pequeña en píxeles
Las fotos del móvil suelen medir 4000 píxeles de ancho o más, mucho más de lo que necesita cualquier pantalla. Reducir a la mitad el ancho y el alto deja el archivo en una cuarta parte, más o menos. 2000 píxeles en el lado más largo bastan para el correo y la mayoría de webs; 1200 para un blog o una red social. Redimensionar imagen lo hace, o indica un tamaño máximo en el compresor.
2. Elige el formato adecuado
- Fotos: JPG, o WebP para webs.
- Capturas, logotipos y gráficos: PNG.
- Fotos guardadas en PNG ocupan varias veces más de lo necesario; conviértelas a JPG.
3. Comprime
Comprimir JPG con calidad 70–80 suele reducir una foto a menos de la mitad sin diferencia visible. Comprimir PNG reduce los gráficos a menos colores, a menudo un 60–80% menos, manteniendo la transparencia.
Llegar a un límite exacto
Para un límite como "menos de 500 KB", escríbelo en Tamaño objetivo en Comprimir imagen, o usa una página preparada como Comprimir imagen a 100 KB. Se elige sola la mayor calidad que cabe.
Lo que no debes hacer
No comprimas el mismo JPG una y otra vez: cada guardado pierde un poco más de detalle. Conserva el original y comprime una copia.